¿Qué es un Remanente de supernova?
Un remanente de supernova es lo que una estrella deja en el cielo tras explotar: una cáscara de material expulsado que se expande por el espacio interestelar a miles de kilómetros por segundo y brilla durante decenas de miles de años mientras ara todo lo que encuentra a su paso.
La explosión en sí dura segundos. El núcleo de hierro de una estrella masiva colapsa, rebota y lanza una onda de choque a través de las capas superiores, liberando del orden de 10^44 julios de energía cinética, más de lo que el Sol emitirá en toda su vida. Durante unas semanas esa única estrella puede eclipsar a su galaxia entera. Luego la luz se apaga y el remanente toma el relevo del relato.
La cáscara en expansión barre el gas interestelar por delante, lo calienta a millones de grados y lo enciende en rayos X, mientras un choque inverso viaja hacia dentro y calienta el material expulsado. Con los siglos, los restos desarrollan la estructura filamentosa y enmarañada que se ve en la nebulosa del Cangrejo, dejada por la supernova que los astrónomos chinos registraron en 1054, o en Casiopea A, que explotó hacia 1680 y hoy es la radiofuente más brillante del cielo después del Sol.
De estas cáscaras procede la tabla periódica. Los elementos más pesados que el hierro no pueden fabricarse por fusión ordinaria: se forjan en la explosión y en el material rico en neutrones que esta lanza, y luego se mezclan con las nubes interestelares que forman la siguiente generación de estrellas y planetas. El calcio de tus huesos y el hierro de tu sangre se ensamblaron ambos en una cáscara como esta.
