¿Qué es un Galaxia irregular?
Una galaxia irregular no tiene disco, ni bulbo, ni simetría: solo nudos de estrellas y gas repartidos sin estructura organizadora alguna. Suelen ser pequeñas, suelen ser ricas en gas y a menudo forman estrellas mucho más vigorosamente de lo que su tamaño haría suponer.
Dos cosas dan a una galaxia este aspecto. Algunas nunca tuvieron tiempo ni masa suficientes para asentarse: la gravedad organiza una galaxia en disco despacio, y un sistema pequeño y de baja densidad puede seguir en mitad de ese proceso después de miles de millones de años. Otras estuvieron organizadas y quedaron destrozadas, deformadas por una vecina mayor que arranca gas en largos filamentos y dispara la formación estelar al comprimir lo que queda.
Los ejemplos más cercanos se ven a simple vista desde el hemisferio sur. La Gran y la Pequeña Nube de Magallanes son satélites de la Vía Láctea a las que esta perturba sin descanso, y la Gran Nube contiene la nebulosa de la Tarántula, la región de formación estelar más activa de todo el Grupo Local, que eclipsa con creces a cualquier cosa de nuestra galaxia, mucho mayor. Ser pequeña y desordenada no vuelve tranquila a una galaxia.
También importan de forma desproporcionada a su tamaño, porque son lo más parecido al universo temprano de que disponemos. Las primeras galaxias eran todas pequeñas, grumosas y ricas en gas; las irregulares son pobres en elementos pesados y se construyen todavía igual. El modelo refleja esa estructura en vez de suavizarla: en lugar de órbitas alrededor de un núcleo único, aquí las estrellas orbitan dentro de grumos dispersos, y por eso el objeto no tiene centro alguno.
